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HISTORIA DE PLAYA DEL CARMEN REGIÓN

Publicado por Playakiin en 29 enero, 2024
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En el principio todo era invisible. El cielo no tenía movimiento. Solo había agua, el océano callado, el silencio, las noches. Luego vino la palabra.

-Del Popol Vuh escrituras mayas sagradas.

Playa del Carmen le debe su creciente popularidad a la cercanía a la ciudad de Cancún a solo 4 millas al norte, y la Isla de Cozumel, solo 12 millas al este. La influencia de estas dos ciudades han ayudado a formar Playa desde la época de los Mayas.

Playa del Carmen fue nombrada por Nuestra Señora de Monte  Carmel, quien es la santa patrona de Cancún. Fue nombrada por una ciudad en Italia, la cual fue el primer lugar en donde una capilla fue construida en su honor, en 1268, antes de su ascensión al cielo

Los primeros visitantes registrados a las playas de lo que ahora es Playa del Carmen vinieron durante el periodo Clásico Temprano (300-600 a.C.) de la civilización maya.  Después llamaron a Xaman Ha nuestras “aguas del norte,” Playa era una parada para diferentes tipos de viajeros haciendo su camino de las grandes ciudades del mundo maya a la isla de Cozumel. Estos viajeros prepararon sus canoas y prepararon su viaje a través de estrechos en las mismas costas que albergan restaurantes, hoteles, y lugares nocturnos del Playa del Carmen moderno.

Cozumel, llamado Ah Cuzamil Peten, que significa “isla de las golondrinas,” por los Mayas, fue un lugar sagrado y hogar de Ix-Chel, la diosa de la fertilidad y esposa de Itzamná, el dios del sol. Las mujeres jóvenes a través del imperio maya, del día de hoy, Yucatán, Honduras, Belice y más allá viajaron a Cozumel en un peregrinaje sagrado para rendir homenaje a Ix-Chel para rezar por la fertilidad y un parto saludable.

A cambio de las docenas de altares y templos que los Mayas construyeron, Ix-chel se dice que ha dotado a la gente con una golondrina graciosa o cuzamil, lo que llevó a los Mayas a darle a la isla este nombre. Muchos de los templos para Ix-Chel han sobrevivido, incluyendo el de San Gervasio los cuales todavía pueden ser visitados hoy.

Mientras tanto, en un banco de arena protegida conocido por los Mayas como Kankun, o “nido de serpientes.” Los templos de El Rey fueron construidos como un sitio ceremonial y lugar de descanso de los nobles de la sociedad. Este sitio está adyacente a un club de golf y a través de la autopista de lo que ahora es el Hotel Hilton, haciéndolo un lugar popular para visitantes a Cancún que quieren experimentar las ruinas Mayas pero que no pueden ir a más sitios importantes como lo son Tulúm, Coba, o Chichén Itzá.

Cancún no tenía tantos lugares sagrados porque era tan angosto y no tenía buen acceso a tierra firma, aunque la brisa del océano y la proximidad a varias lagunas superficiales lo hicieron un lugar bello para vivir para los nativos quienes pescaban a lo largo de sus costas y cosechaban alimentos de los manglares.

Durante el periodo post- Clásico (1000-1500 a.C.), el área alrededor de Playa del Carmen, Cancún y Cozumel sirvieron de una ruta importante de comercio y un centro religioso y la cultura Maya floreció y prosperó. A su altura, la ciudad amurallada de Tulum contuvo esplendores más allá de lo imaginable, y la ciudad cercana de Cobá fue un centro espiritual de todo el imperio Maya, con una población de aproximadamente  cincuenta mil personas. Cerca del fin de este periodo, las poblaciones disminuyeron mientras los nativos se dispersaron debido a las tormentas y guerras y a buscar climas más gentiles.

Juan de Grijalba, un explorador español, pasó cerca de Playa del Carmen en 1518 y después descubrió Cozumel de camino a Cuba, a varias millas al este. No permaneció durante mucho tiempo, pero las noticias de su descubrimiento viajaron rápido y su compatriota Hernán Cortez regresó el año siguiente, llevando el catolicismo y no mucha apreciación al estilo de vida Maya. Cortez y sus hombres demolieron templos Mayas y construyeron iglesias católicas, también trajo algo más con él cuando llegó a Cozumel-viruela. La enfermedad se propagó rápidamente dentro de la comunidad de la isla, y la población diezmó, cayendo de 40,000 a menos de 200 en 50 años.   

El primer asentamiento europeo en la región fue Xel- Ha, a unas millas al sur de Playa del Carmen, lo cual ha sido un puesto Maya, y ahora es un parque temático de ecoturismo. A través de los siguientes doscientos años, los españoles viajaron a través del área de Playa del Carmen y Yucatán, propagando el Catolicismo y enfermedades conforme pasaron. Muchos mayas resistieron la nueva religión y pequeñas comunidades retuvieron sus maneras tradicionales y sus culturas sagradas. Durante los años 1700s y 1800s, piratas se instalaron en las costas cercanas y solitarias de Cozumel, usándolo como una base para sus incursiones de saqueadores a través del canal a Playa del Carmen y en otra parte alrededor de la región.

Mientras, el comercio continuaba en Playa del Carmen, dada su locación entre el puerto de Veracruz al norte y Honduras al sur. Los productos básicos locales, incluyendo sal y miel, fueron intercambiados por bienes importados de otras regiones, dado que el área es una prueba de diversidad, comercio y turismo que eventualmente aseguraría su lugar en la economía mexicana.

John L. Stephens y Frederick Catherwood pasaron  por la Riviera Maya en 1842 como parte de su expedición a las ruinas Mayas, lo cual fue documentado en su excelente libro, Incidentes de Viaje en Yucatán. En el libro, Stephens escribe acerca de lo que vieron y las personas que se encontraron mientras que Catherwood presenta dibujos exactos de las ruinas. El libro es exactamente preciso y detallado, y sigue siendo usando por académicos, arqueólogos y entusiastas de los Mayas hoy en día.

En 1848 mayas y varios refugiado españoles empezaron a resistirse a la ocupación española más agresivamente, llevando a un levantamiento conocido como la Guerra de las Castas. Durante la lucha, un grupo grande de oprimidos salieron de la ciudad yucateca de Valladolid y viajaron a través de la península, estableciéndose en Cozumel, lo que llevo a un re-crecimiento de la población de la isla. Otros nativos se cubrieron en las ruinas de Tulum, lo que lo hizo una gran fortaleza dado su perímetro amurallado. La ciudad de San Miguel de Cozumel fue oficialmente establecida en 1840, y varios años después el presidente de los Estados Unidos Abraham Lincoln ponderó usar la isla como un lugar para enviar a los esclavos liberados y llegaron a tratar con el gobierno mexicano acerca de comprarla.

Debido a la locación remota y su densa y inhabitable jungla, Playa del Carmen y el área de sus alrededores mantuvieron un perfil bajo por el resto de los años 1800s. En 1902 a la región se le fue finalmente dado el estatus de territorio de México, y fue finalmente nombrado bajo el nombre del General Andrés Quintana Roo del ejército mexicano. Cozumel fue usado como una base estadounidense durante de la Segunda Guerra Mundial y luego fue abandonada hasta los 60’s, cuando el aventurero y productor de documentales Jacques Cousteau visitó la isla con un equipo de cámaras bajo el agua y le enseñó al mundo las bellezas de la  Great Mayan Reef (segunda en tamaño, solo después de la Gran Barrera Australiana) la cual corre entre Cozumel y Playa del Carmen por cientos de millas.

El factor más importante en el desarrollo de la región vino en 1967, cuando el Banco de México y el desarrollo turístico del país identificó a Cancún como la locación para uno de sus proyectos de mega desarrollo (junto con Ixtapa, Los Cabos, Loreto. and Huatulco). En los documentos originales de gobierno, el are se llamaba “Kan Kun,” lo cual se  transformó rápidamente a el más español “Can Cun,” y eventualmente se acortó a solo “Cancún,”.

Los puentes fueron construidos, se establecieron líneas de alcantarillado, y se levantaron postes eléctricos. Los primeros hoteles, abrieron a principios de los 70s y fueron el Palacio Maya, Playa Blanca, Cancún Caribe, Camino Real, y el Club Med. En 1970 un muelle de madera fue construido en la playa central de Cozumel. En 1974 a Quintana Roo se le otorgó el status de estado y el Aeropuerto Internacional de Cancún abrió con una torre de control de bambú y palma y un solo taxi esperando la llegada de los aviones. Dos años después, el club de golf Pok-Ta-Pok abrió con 18 hoyos, muchos con vistas del océano y ruinas Mayas pequeñas. En los siguientes 10 años, Cancún creció de una selva de cocos visitada solamente por pescadores viajeros y algunos gringos locos a un destino turístico de clase mundial. La población local floreció mientras trabajadores de todo el país llegaron a la Ciudad de Cancún a encontrar trabajos y establecer a sus familias.

Cozumel experimentó un crecimiento acelerado propio como el buceo recreacional que se convirtió popular y barato y mas y mas buzos vinieron a presenciar por si mismos lo que solo hubieran podido ver en el programa de Jacques Cousteau

A pesar de algunos obstáculos, incluyendo una falta de apoyo de aerolíneas, la devaluación del peso, y una serie de huracanes, Cancún y Cozumel continuaron creciendo y prosperando. De alguna manera, Playa del Carmen se quedó atrás, en relación con el norte y la isla al este que se desarrollaron más rápidamente. Como el crecimiento se dio, Playa del Carmen fue conocido únicamente como lugar de llegada de los ferris que viajaban de ida y regreso entre Cozumel y tierra firme de Quintana Roo. Un puñado de pescadores vivieron en cabañas en la playa y varios empresarios optimistas vendieron tacos y artesanías a los viajeros, pero los turistas y locales se movieron a través de la ciudad en camino a locales más establecidos.

En su apogeo hippie, los visitantes de Playa del Carmen pasaban el día en las playas al sur de la ciudad. La pequeña cueva ahora ocupada por el hotel Gran Porto Real estaba lo suficientemente cerca del centro para ser conveniente, pero fuera de la vista del muelle, haciéndolo el lugar preferido para aquellos que quieren tomar el sol al natural. En la noche los turistas regresaron a la playa para el  espontaneidad  y vida nocturna ultra casual bajo las estrellas, un antídoto refrescante sin pretensiones a las pulsantes discotecas que se estaban convirtiendo tan populares en el cercano Cancún. Durante la luna llena, locales y turistas se congregaron en la playa para una ceremonial “lunada”, con fogatas incluidas, Coronas frías y nadar desnudos—una tradición que debió de haber hecho a los dioses Mayas sonreír (en especial Ix-Chel, la diosa de la fertilidad!),

Pero iniciando los 1980s, poco a poco, calle por calle, la pequeña ciudad pesquera empezó a crecer. Nuevas tiendas, restaurantes e incluso un par de hoteles abrieron sus puertas, atrayendo a los visitantes de paso a que se quedaran un rato. Los primeros hoteles fueron construidos de frondas de bambú y palma, con puertas de rejilla de madera—no para ahuyentar a los ladrones, sino para prevenir que los cerdos salvajes entraran y buscaran comida.

El desastre llegó en Septiembre de 1988 cuando el Huracán Gilberto golpeó Cozumel  y la Riviera Maya con vientos de 170 millas por horas, volando los techos de los hoteles, arrancando árboles por sus raíces, rompiendo ventanas e inundando las calles. Dentro de la tormenta, la presión barométrica fue de 26.3 pulgadas, la presión más baja del nivel de mar registrada en el Occidente. El huracán causo más de $80 millones de daños en Cozumel solamente, y cambió la región por años.

A principios de los 90s, Playa del Carmen se convirtió en una parada regular para las líneas de crucero, exponiendo a Playa a una nueva generación de fiesteros. Poco después, los ferris de Cozumel fueron remplazados con elegantes y modernas embarcaciones de propulsión a chorro, lo cual hizo el viaje de la isla más rápido y fácil en el estómago y trajo más visitantes.

El gigante del turismo de Guadalajara Grupo Sidek compró miles de acres de tierra a lo largo de la costa al sur de la llegada de los ferris, llamando al desarrollo “Playacar”. Primero llego el Continental Plaza (en 1992, ahora el Playacar Palace). Más adelante ese año, el Diamond Resort (ahora el Allegro Occidental) fue inaugurado, haciendo la primera apertura de un resort todo incluido en la Riviera Maya. Un campo de golf abrió en Septiembre de 1994, y hotel tras hotel salieron de la selva, cambiando la faz de la comunidad por siempre.

Del otro lado del muelle, el desarrollo continúo también, pero las restricciones impuestas del gobierno de densidad mantuvieron proyectos, y pequeños, inns familiares dominaron el paisaje.  De 1990 a 1997, la población local creció de 2,000 a 20,000 y 100 familias nuevas se mudaban a esta ciudad cada mes, estableciendo a Playa del Carmen como la ciudad de mayor crecimiento en México, un titulo que aún conserva.

La calle principal paralela a la playa, Quinta Avenida, se convirtió  en la calle principal y estaba llena de restaurantes, tiendas, hoteles y otros negocios atendiendo a los turistas. Favorecidos por mochileros europeos y viajeros con un presupuesto estadounidenses y canadienses, Playa del Carmen comenzó a hacer un nombre por sí mismo en la escena internacional de viajes. Conocido como el lugar donde el estilo de vida hippie no era solo aceptado pero celebrado, “Playa,” como la gente popular lo llamaba, había llegado.

Para finales de los 90, la Quinta se había extendido más de una milla al norte del muelle, y mucho de esta estaba cerrado al tráfico vehicular, creando una calle peatonal que desarrollo un carácter único desconocido por otras partes del mundo. A principios de los 2000 la Quinta iba más allá de Constituyentes (entre la 18 y 20), y el área fue llamada “La Nueva Quinta” a veces “La pequeña Italia,” “Upper Playa,” or “La Nueva Playa”. Cafés estilo italiano se posaban a lado de puestos de tacos, a lado de parillas gourmet, creando una ciudad con actitud ecléctica e internacional. La playa norte de Constituyentes también sufrió algunos cambios. Un segundo muelle fue construido, dos hoteles Porto Real fueron construidos, y un par de clubs de playa surgieron, ofrecieron servicios de comida y bebidas, renta de palapas y sillas, y servicios de toallas para pasajeros de cruceros, viajeros del día y huéspedes de hoteles que no estuvieran en la playa.

Mientras los hoteles modernos todo incluido de Playacar introdujeron a la ciudad a viajeros más afluentes, el tono de la ciudad continuo cambiando. La estación de camiones con techo de paja fue re-construido con escaparates eléctricos y asientos de plástico. Del otro lado de la calle, McDonald’s abrió, alrededor de la costa, más y más resorts salieron de la jungla. Las  renovaciones empezaron  en la Quinta con equipos de trabajadores que enterraron las líneas de servicios públicos y pavimentaron el camino de grava con adoquines, dando al camino un poco de inspiración colonial que iría con su nueva actitud chic.

Los huracanes Emily y Wilma, ambas tormentas devastantes con nombres engañosamente recatados, probaron la voluntad de la región en el verano y otoño de 2006 cuando marcaron caminos similares a través de Cozumel, Cancún, y la Riviera Maya. Emily destruyó con vientos sostenidos de 185 mph arrancando techos, nivelan arboles y señales, rompiendo ventanas, re-arreglando playas, y enviando a 60 mil turistas buscando refugio. Wilma completó el  doble golpe al devastar el área tres meses después con vientos de 150 mph y una tormenta  surge superando 11 pies en Cancún. Los turistas fueron confinados a refugios durante días, y les tomó a algunos casi dos semanas después de la tormenta para por fin conseguir un vuelo a casa. Los hoteles en Cancún fueron golpeados más fuerte, aunque en la Riviera Mata había inundación excesiva y daño de vientos. Algunos hoteles cerraron días, a algunos les tomó semanas o incluso meses para volver a abrir. La región se recuperó, mientras las comunidades trabajaron juntas para reconstruir y restaurar el esplendor del área.  

Para el 2006 la Riviera Maya estaba celebrando su estatus como uno de las destinaciones internacionales turísticas top en el mundo. Expatriados de 46 países alrededor del mundo llaman a Playa del Carmen su hogar y la ciudad parece prosperan en su notoriedad. Y a través de todo, Playa ha correspondido con sus raíces, de alguna manera preservando su casi encanto mágico y carácter excepcional. Es un lugar donde viajeros de todo el mundo se juntan a pasar el rato en la playa, brindar el día con una cerveza fría, tomar un cappuccino caliente y celebrar la vida. Y en una ciudad en la que los mochileros de hostales llenos, recién casados en elegantes todo-incluido, y europeos que imponen tendencias de condos chic todos juntos en los mismos bares, es fácil entender como Playa tan fácilmente llega a tu corazón.

Las ruinas de Xaman-Ha todavía pueden ser vistas en Playa del Carmen moderno. El templo principal está en frente de la playa al sur del hotel Playacar Palace y ahora es el nuevo lugar popular para ceremonias de bodas. Muchos otros templos puntean el desarrollo de Playa del Carmen, incluyendo el club de golf. Y aunque puede ser difícil imaginar un momento en el que los mayas construían sus canoas de arboles locales y surcaban las aguas a Cozumel, los visitantes de hoy en Playa sin duda sienten un sentido de la gran historia, importancia sagrada, y la increíble belleza natural que han atraído los visitantes a sus costas de arena por miles de años. 

Como un residente local de muchos años lo pone, “Nadie sabe que hace a Playa tan especial, pero todos parecen regresar”.

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